jueves, 27 de junio de 2013

Espiritualidad y felicidad


'El 90 por ciento de la humanidad es muy infeliz': lama Norbu

lama Norbu
Del lama Norbu dicen que tiene la sabiduría de un viejo maestro y la frescura de un joven.

El sacerdote budista tiene, de sus 30 años, 25 dedicados a la vida espiritual.

Norbu sonríe.
Tiene los dientes muy blancos, la cabeza rapada y el cuerpo forrado por su hábito de monje tibetano: camisa amarilla sin mangas y un manto vino tinto que lo enrolla. Tiene treinta años, de los cuales le ha dedicado 25 a su formación espiritual.
Quienes lo conocen ven en él la sabiduría de un viejo maestro y la frescura de un joven de su edad.
Tenía cinco años cuando decidió ser un monje budista y se fue de su casa, en el norte de Nepal, y creció en un monasterio. Pasó cuatro años de retiro, encerrado, en total silencio, meditando y cultivando su espíritu, sin contacto con nadie; esa era la última prueba para convertirse en lama (sacerdote budista).
Hace tres años, su maestro lo envió a Chile con la misión de ayudarle a la gente de este lado del mundo a hallar su espiritualidad y a vivir con más tranquilidad. Vino a Colombia a dar conferencias sobre varios temas, entre estos la felicidad.
¿Qué es la felicidad?
Es el estado de la conciencia más allá de las emociones conflictivas: apego, ignorancia, ira, ego y los celos.
¿Cómo encontrar la felicidad?
Todos están en esa búsqueda, pero la mayoría no la ha encontrado y no sabe cómo hacerlo. Mucha gente vive en una gran ignorancia.
¿A qué se refiere con ignorancia?
Que no conocen la esencia verdadera de los seres humanos y no valoran la existencia. Ignorancia es no conocer el camino de la vida. Hay muchas personas que buscan la felicidad, pero no tienen el camino. Mucha gente está desperdiciando su tiempo. Una búsqueda sin camino es una planta sin agua.
¿Cómo encontrar el camino?
No necesitamos buscar el camino, ya lo tenemos: es la espiritualidad. Tenemos que aprender a relacionarnos con el camino. La espiritualidad es el camino de las virtudes, y las virtudes son la causa de la felicidad.
Si no hay que buscar la felicidad, ¿cómo ser felices?
La felicidad no se debe buscar. Solo hay que aprender a vivir con ella. La felicidad no es algo externo, está dentro de uno mismo. Lo que pasa es que la mayoría de personas no la conoce, no sabe dónde está ni lo que es. La clave está en conectarse con la vida espiritual; cuando uno se conecta con ese camino, encuentra la felicidad.
¿Por qué es tan difícil explorar la espiritualidad?
El problema es que hoy en día la mayoría de las personas tiene mucho interés en lo material, en la tecnología. Y eso está alejando a la gente de la espiritualidad. Y cuando uno se aleja de la espiritualidad, no existe la felicidad. Cuando hablo de aprender a caminar en el camino espiritual, significa: en lugar de mirar hacia afuera, mirar hacia adentro.
¿Cómo mirar hacia adentro?
La clave es la conciencia en los pensamientos, las palabras y las acciones del cuerpo. Cuando trabajas tu mente consciente, en cada acción, podrás evitar el sufrimiento. Hay que evitar la preocupación inútil, la imaginación inútil y los pensamientos inútiles.
¿Pensamientos inútiles?
Claro. Son sufrimientos extras que padecen los humanos en estos días, por no aprender a dominar sus propias mentes.
¿Y cómo controlar la mente para evitar sufrir?
Si quieres ser feliz, no busques la felicidad sino el origen del sufrimiento. Cuando lo haces, eres feliz porque dominaste el sufrimiento y encontraste sus causas, y tendrás la facilidad de eliminarlo y ser feliz.
¿Felicidad o éxito?
Éxito es vivir con cosas específicas. La felicidad no es algo específico, es un sentimiento que surge de la conciencia y de la mente pura, que tiene que ver con un equilibrio. El éxito tiene que ver con cosas puntuales, que surgen cuando tienes la mente enfocada y logras unos objetivos específicos.
¿Y la gente que ve la felicidad en su éxito?
El éxito no da felicidad, da alegría por momentos. Ese tipo de felicidad nunca puede llenar la mente. Todo el éxito que tiene que ver con los negocios, o con la profesión: con el ego. Y este éxito no te trae felicidad sino conflictos emocionales, pues te invita a la inseguridad y al miedo: miedo a la soledad y al fracaso.
¿No sería mejor combinar éxito y espiritualidad?
Por supuesto. Si quieres ser feliz externamente (relaciones, trabajo, negocios), primero debes reflexionar sobre tu interior. La perfección exterior depende de tu perfección interior. Pero si te perfeccionas internamente sabrás que no necesitas perfección externa: aprendes a ser honesto en todo el sentido de la vida. Pero si eres deshonesto con tu interior, aunque trabajes duro con tu exterior, no hay nada.
¿Cuando se logra la felicidad interna, lo material ya no va a ser importante?
Enriquecer tu vida espiritualmente no significa alejarte de lo material. Cuando estudias espiritualidad, las cosas de afuera llegan mejor. Pero cuando no estudias la espiritualidad, las cosas llegan peor. ¿Cómo? No tendrás la paciencia suficiente con las cosas que tienes externas. Luego llega el deseo de tener cosas que aún no tienes y que no sabes si realmente quieres. Con la espiritualidad puedes dominar ese fenómeno y serás feliz.
La gente qué busca más hoy en día: ¿felicidad o éxito?
En Occidente, la mayoría prefiere el sufrimiento. Esa es una de las peores enfermedades de esta época.
¿El éxito es una enfermedad?
Sí, y muy grave. Puedes tener todas las comodidades y satisfacción profesional y personal. ¿Pero eso significa que no tienes miedo? ¿Tener miedo y preocupaciones es tener éxito? No. El éxito va mucho más allá del miedo y el conflicto. Uno dice, sí, vivo contento por algunas cosas. ¿Pero ese éxito puede controlar tus miedos y preocupaciones? No. No puede porque no es un éxito verdadero, está basado en el ego.
¿Pero la gran preocupación es el éxito o la felicidad?
Todas las preocupaciones hoy están basadas en lo material. Las personas quieren hacer competencia con el desarrollo tecnológico. Por eso no tienen suficiente tiempo para ser felices. El desarrollo de la tecnología es tan rápido, y los cambios de la persona, tan lentos, que no se pueden equilibrar. La gente siempre piensa en tener una casa, un carro, un celular fino, y que con eso va a ser feliz, y eso es un error.
¿Y el dinero?
Quien tiene más dinero tiene más preocupaciones y más miedo a la muerte. Quienes son más generosos tienen menos miedo, menos preocupaciones. La generosidad es la base de la espiritualidad y ahí está la diferencia.
¿Las personas van a despertar del materialismo?
No se necesita cambiar ni buscar, solo aprender a vivir la vida. Pero hay que aprender primero qué es la vida. Muchos no saben lo que es la vida porque trabajan tanto, estudian tanto, todos son sufrimientos sin conocer lo que es la vida.
¿Y qué es la vida?
La vida no es ayer ni mañana: es aquí y ahora.
¿Qué hacer con el dolor y el sufrimiento?
Hay que superar los apegos. Si haces una fogata y te acercas, te quemas. Si te acercas a las experiencias del pasado, te vas a quemar igual. ¿Por qué existen los apegos? Porque no tenemos una verdadera comprensión sobre la realidad de la vida. ¿Por qué no comprendemos? Porque no hay caminos verdaderos. ¿Por qué no hay caminos? Porque no hay guías y la gente está perdida.
¿Qué tan infeliz es la humanidad?
El 90 por ciento de la humanidad está perdida de la espiritualidad y no ha hallado la felicidad. ¿Qué hay que hacer? Trabajar la espiritualidad. Dejar de mirar hacia afuera, dejar de afectarse por los demás y mirarse hacia adentro. Eso.
¿Cómo cultivar la espiritualidad?
Primero tienes que observar tu mente cuando estás intranquilo. Luego hay que entrenar la mente cuando estás impaciente. Hay que empezar a aprender, como aprenden los niños pequeños. Aprende a aceptar tu condición y respétala, valórala. Ahora, cuando logras conocer cuál es tu condición, no hay forma de tener problemas porque estás consciente. La vida se pasa y no aceptamos nuestra condición y no respetamos a nuestro propio ser.
Usted habla de honestidad y generosidad. ¿Por qué?
Practicar ser más honestos y trabajar la generosidad nos ayudará a cultivar la espiritualidad y a ser felices. Eso no significa regalar ropa, dinero o comida. La generosidad significa ser más bondadosos, hablar más correctamente, aceptar, tener más confianza, agradecer, tener una visión clara sobre el amor y la compasión hacia otros seres. La espiritualidad no consiste en irse a una iglesia, a un monasterio o templo budista. Lo importante es comenzar a practicar la honestidad, valorar la existencia, respetar a los demás y no entrar tanto en los asuntos de las otras personas.

domingo, 26 de mayo de 2013

"Me siento agradecido por lo que soy y tengo. Es sorprendente cómo uno puede darse por contento con nada en concreto, sólo con un sentido de la existencia. Me río cuando pienso en mis vagas e indefinidas riquezas. Mi 'banco' nunca podrá agotarlas, porque mi riqueza no está basada en las posesiones sino en el disfrute de la vida" Henry David Thoreau ¿Qué hacemos pues con los políticos? "Ése es el gran problema. La falta de confianza en los políticos es un fenómeno a nivel mundial. Y la razón de fondo es que los políticos no tienen ningún poder, el estado no tiene poder. En el mundo globalizado en el que vivimos, las decisiones las toman los poderes económicos que no entienden de fronteras. El gran reto del siglo XXI va a ser precisamente acabar con el divorcio entre poder y política". "Nuestros hijos y nietos van a estar posiblemente peor que nosotros en términos de consumo y de PIB, pero pueden estar mejor en muchos otros sentidos, en términos de salud, felicidad, amistad, contacto con la naturaleza y todos los elementos que queramos incluir en eso que llamamos la 'buena vida'. Las nuevas generaciones han sido testigos de hasta dónde nos han llevado nuestros errores, y seguramente serán menos insaciables de lo que hemos sido nosotros". George Bernard Shaw: "El hombre razonable se adapta al mundo, mientras que el irrazonable intenta que el mundo se adapte a él. Consecuentemente, todo el progreso depende del hombre irrazonable".

sábado, 15 de septiembre de 2012

miércoles, 7 de marzo de 2012

Acerca de la felicidad

"Sin embargo, cuando en última instancia consideramos la trayectoria de nuestras vidas, nos cuesta admitir que la felicidad sea una cuestión de suerte. Pensamos que ser feliz es un derecho, un derecho natural del ser humano, e incluso una "obligación moral". Podría decirse que una de las máximas modernas más aceptadas es que encontrar la felicidad depende de nosotros; y, posiblemente, la mejor prueba de ello es que nos sentimos fracasados cuando somos incapaces de conseguirlo" Darrin M. McMahon, en el libro Una Historia de la felicidad, página 29.

"Conseguir, mantener y recuperar la felicidad es de hecho el motivo secreto de todo lo que los hombres hacen y de todo lo que están dispuestos a soportar? William James.

"Si por filosofía entendemos el estudio de la felicidad, ¿no deberíamos todos, de una forma o de otra, con mayor o menor acierto, filosofar? Anthony Ashley Cooper.

viernes, 3 de febrero de 2012

Concejos

1. La vida no es justa, acostúmbrate a ello.

2.Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Este sí que no tendrá vocación de enseñanza, ni la práctica requerida.

3. Asumir los errores es parte del ser exitoso. Si metes la pata, no es culpa de tus padres. Así que no lloriquees por tus errores, aprende de ellos.

4. Sé amable con los ‘nerds’. Existen muchas probabilidades que termines trabajando para uno de ellos.

5. La televisión no es la vida diaria.En la vida cotidiana, la gente de verdad tiene que salir del café de la película para irse a trabajar.

lunes, 16 de enero de 2012

"Miren hacia las estrellas y no hacia sus pies"

Ahora que he cumplido las tres veintenas más 10, espero que me perdonen por pensar en mi vida pasada y en el modo en que nuestra comprensión del estado del Universo ha cambiado. También intentaré mirar hacia el futuro, más allá del horizonte actual (...).

En 1950, el lugar de trabajo de mi padre pasó a estar en el extremo norte de Londres, así que mi familia se trasladó cerca de allí, a la ciudad catedralicia de St. Albans. Mis padres compraron una gran casa victoriana con algo de carácter, pero St. Albans resultó ser un lugar un tanto aburrido y conservador comparado con Highgate. En Highgate, nuestra familia parecía bastante normal, pero en St. Albans creo que seguramente nos consideraban unos excéntricos. Mi padre pensaba que no podíamos permitirnos un coche nuevo, de modo que compró un taxi de Londres de antes de la guerra y entre los dos construimos un barracón que servía de garaje. Los vecinos estaban indignados, pero no podían detenernos. Como la mayoría de los chicos, me sentía avergonzado por mis padres. Pero a ellos nunca les preocupó. Pienso que aprendí algo de ellos porque, en épocas posteriores de mi vida, a menudo he propuesto ideas que han indignado a mis compañeros.

Cuando inicialmente nos trasladamos a St. Albans, me enviaron a la Escuela Superior Femenina, que a pesar de su nombre, aceptaba a niños hasta los 10 años, pero más tarde fui a la Escuela St. Albans. Nunca estuve muy por encima de la media de la clase. Mi aula estaba muy desordenada y mi caligrafía era la desesperación de mis profesores. Pero mis compañeros de clase me pusieron el apodo de Einstein, así que supongo que vieron indicios de algo mejor. Cuando tenía 12 años, uno de mis amigos apostó con otro una bolsa de caramelos a que yo nunca llegaría a nada. No sé si esta apuesta llegó a pagarse (...).

En octubre de 1962, cuando llegué a Cambridge al departamento de matemáticas aplicadas y física teórica, tenía 20 años. Había solicitado trabajar con Fred Hoyle, el astrónomo británico más famoso de la época. Sin embargo, Hoyle tenía ya suficientes alumnos, así que me llevé un gran chasco cuando me asignaron a Dennis Sciama, de quien no había oído hablar. Pero menos mal que no estudié con Hoyle, porque me habría visto arrastrado a defender su teoría del estado estacionario, una labor que habría sido más difícil que salvar el euro (...).

Hace no mucho, escribí un nuevo libro, El gran diseño, con Leonard Mlodninov, para intentar abordar algunos problemas que quedaron sin resolver en Breve historia del tiempo. Vemos que las leyes de la ciencia describen cómo se comporta el Universo, pero para comprender el Universo del modo más profundo, también tenemos que comprender el porqué.

¿Por qué hay algo en lugar de nada? ¿Por qué existimos? ¿Por qué este conjunto concreto de leyes y no algún otro?

Creo que la respuesta a todas estas preguntas es la Teoría de Cuerdas. La Teoría de Cuerdas es la única teoría unificada que tiene todas las propiedades que pensamos que debería tener la teoría final. No es una teoría en el sentido habitual de la expresión, sino toda una familia de teorías diferentes. La Teoría de Cuerdas predice que se crearon una gran cantidad de universos de la nada. Estos universos múltiples pueden surgir de forma natural de las leyes físicas. Cada universo tiene muchas historias posibles y muchos estados posibles en épocas posteriores, es decir, en épocas como la actual, mucho después de su creación. La mayoría de estos estados serán bastante diferentes del Universo que observamos y bastante poco idóneos para la existencia de cualquier forma de vida. Sólo unos pocos permitirían que existiesen criaturas como nosotros. Por consiguiente, nuestra presencia selecciona, de ese inmenso conjunto, únicamente aquellos universos que sean compatibles con nuestra existencia. Aunque somos raquíticos e insignificantes en la escala del cosmos, esto nos convierte, en cierto sentido, en señores de la creación.

Sigue habiendo esperanzas de que veamos la primera prueba de la Teoría de Cuerdas en el acelerador de partículas situado en Ginebra. Desde el punto de vista de la Teoría de Cuerdas, sólo estudia las energías bajas, pero podríamos tener suerte y ver una señal más débil de la teoría fundamental, como la supersimetría. Pienso que el descubrimiento de compañeras supersimétricas de las partículas conocidas revolucionaría nuestra comprensión del Universo. No siento lo mismo respecto al bosón de Higgs, razón por la que apuesto 100 dólares a que no lo encontrarán en el LHC. La física sería mucho más interesante si no lo encontrasen, pero ahora da la impresión de que podría perder otra apuesta (...).

Los avances más recientes en la cosmología se han logrado a partir del espacio, donde hay visiones ininterrumpidas de nuestro inmenso y hermoso Universo. Pero también debemos seguir yendo al espacio por el futuro de la humanidad. No creo que sobrevivamos otros mil años sin escapar de nuestro frágil planeta. Por tanto, quiero fomentar el interés público por el espacio.

Así que permítanme terminar con una reflexión sobre el estado del Universo. Ha sido una época gloriosa para vivir e investigar en física teórica. Nuestra imagen del Universo ha cambiado muchísimo en los últimos 40 años y me siento feliz si he aportado mi granito de arena. El hecho de que nosotros, los humanos, que también somos meros conjuntos de partículas fundamentales de la naturaleza, hayamos sido capaces de acercarnos tanto a la comprensión de las leyes que nos gobiernan a nosotros mismos y nuestro Universo, es un gran triunfo.

Quiero compartir mi emoción y entusiasmo por esta búsqueda. Así que acuérdense de mirar hacia las estrellas y no hacia sus pies. Intenten encontrarle un sentido a lo que ven y pregúntense por aquello que hace que exista el universo. Sean curiosos. Y por muy difícil que pueda parecerles la vida, siempre hay algo que pueden hacer y en lo que pueden tener éxito. Lo importante es que no se rindan. Gracias por escucharme.

jueves, 6 de octubre de 2011

Steve Jobs

"Me siento honrado de estar con vosotros hoy en esta ceremonia de graduación en una de las mejores universidades del mundo. Yo nunca me licencié. La verdad, esto es lo más cerca que he estado de una graduación universitaria.

Hoy deseo contaros tres historias de mi vida. No es gran cosa. Sólo tres historias. La primera trata de conectar puntos. Me retiré del Reed College a los seis meses y seguí yendo de modo intermitente otros 18 meses más antes de abandonar los estudios. ¿Por qué lo dejé? Comenzó antes de que yo naciera. Mi madre biológica era una joven estudiante de universidad, soltera, que decidió darme en adopción. Ella creía firmemente que debía ser adoptado por estudiantes graduados. Por lo tanto, todo estaba arreglado para que apenas naciera fuera adoptado por un abogado y su esposa; salvo que cuando nací decidieron en el último minuto que en realidad deseaban una niña. De ese modo, mis padres, que estaban en lista de espera, recibieron una llamada en medio de la noche preguntándoles: "Tenemos un niño no deseado; ¿lo quieren?". Ellos contestaron: "Por supuesto".

Cuando mi madre biológica se enteró que mi madre nunca se había graduado en la universidad y que mi padre tampoco tenía el graduado escolar se negó a firmar los papeles de adopción definitivos. Sólo cambió de parecer unos meses más tarde cuando mis padres le prometieron que algún día iría. A los 17 años fui a la universidad. Ingenuamente elegí una casi tan cara como Stanford y todos los ahorros de mis padres, de clase obrera, se fueron en la matrícula. Seis meses después yo no había sido capaz de apreciar el valor de su esfuerzo. No tenía idea de lo que quería hacer con mi vida y tampoco sabia si la universidad me ayudaría a deducirlo. Y ahí estaba yo, gastando todo el dinero que mis padres habían ahorrado durante toda su vida. Decidi retirarme y confiar en que todo iba a resultar bien. En ese momento fue aterrador, pero mirando hacia atrás es una de las mejores decisiones que he tomado. Prescindí de las clases obligatorias, que no me interesaban, y comencé a asistir irregularmente a las que sí consideraba interesantes.

No todo fue romántico. No tenía dormitorio, dormía en el suelo de las habitaciones de amigos, llevaba botellas de Coca Cola a los depósitos de 5 centavos para comprar comida y caminaba 11 kilómetros, cruzando la ciudad todos los domingos de noche, para conseguir una buena comida a la semana en el templo Hare Krishna. Me encantaba. La mayoría de cosas con las que tropecé, siguiendo mi curiosidad e intuición, resultaron ser posteriormente inestimables. Por ejemplo, en ese tiempo Reed College ofrecía quizás la mejor instrucción en caligrafía del país. Todos los afiches, todas las etiquetas de todos los cajones estaban bellamente escritos en caligrafía a mano en todo el campus. Como había abandonado el curso y no tenía que asistir a las clases normales, decidí tomar una clase de caligrafía para aprender. Aprendí de los tipos serif y san serif, de la variación en el espacio entre las distintas combinaciones de letras, de lo que hace que la gran tipografía sea lo que es. Era artísticamente hermoso, histórico, de una manera en que la ciencia no logra capturar, y lo encontré fascinante.

A priori, nada de esto tenía una aplicación práctica en mi vida. Diez años después, cuando estaba diseñando el primero ordenador Macintosh, todo tuvo sentido para mí. Y todo lo diseñamos en el Mac. Fue el primer ordenador con una bella tipografía. Si nunca hubiera asistido a ese único curso en la universidad, el Mac nunca habría tenido múltiples tipografías o fuentes proporcionalmente espaciadas. Y como Windows no hizo más que copiar a Mac, es probable que ningún PC la tuviese. Si nunca me hubiera retirado, nunca habría asistido a esa clase de caligrafía, y los ordenadores personales carecerían de la maravillosa tipografía que llevan. Por supuesto era imposible conectar los puntos mirando hacia el futuro cuando estaba en la universidad. Sin embargo, fue muy, muy claro mirando hacia el pasado diez años después.

Reitero, no podéis conectar los puntos mirando hacia el futuro; solo podéis conectarlos mirando hacia el pasado. Por lo tanto, tenéis que confiar en que los puntos, de alguna manera, se conectarán en vuestro futuro. Tenéis que confiar en algo, lo que sea. Nunca he abandonado esta perspectiva y es la que ha marcado la diferencia en mi vida.

La segunda historia es sobre amor y pérdida. Fui afortunado, porque descubrí pronto lo que quería hacer con mi vida. Woz y yo comenzamos Apple en el garaje de mis padres cuando tenía 20 años. Trabajamos duro y en 10 años Apple había crecido a partir de nosotros dos en un garaje, transformándose en una compañía de dos mil millones con más de 4.000 empleados. Recién habíamos presentado nuestra más grandiosa creación -el Macintosh- un año antes y yo recién había cumplido los 30.

Luego me despidieron. ¿Cómo te pueden despedir de una compañía que fundaste? Bien, debido al crecimiento de Apple contratamos a alguien que pensé que era muy talentoso para dirigir la compañía conmigo. Los primeros años las cosas marcharon bien. Sin embargo, nuestras visiones del futuro empezaron a desviarse y finalmente tuvimos un encontronazo. Cuando ocurrió, la Dirección lo respaldó a él. De ese modo a los 30 años estaba afuera. Y muy publicitadamente fuera. Había desaparecido aquello que había sido el centro de toda mi vida adulta. Fue devastador. Por unos cuantos meses, realmente no supe qué hacer. Sentía que había decepcionado a la generación anterior de empresarios, que había dejado caer el testimonio cuando me lo estaban pasando. Me encontré con David Packard y Bob Noyce e intenté disculparme por haberlo echado todo a perder tan estrepitosamente. Fue un absoluto fracaso público e incluso pensaba en alejarme del valle [del silicio, California]. No obstante, lentamente comencé a entender algo. Todavía amaba lo que hacía. El revés ocurrido con Apple no había cambiado eso ni un milímetro. Había sido rechazado, pero seguía enamorado. Y decidí empezar de nuevo.

En ese entonces no lo entendí, pero ser despedido de Apple fue lo mejor que podía haberme pasado. La pesadez de tener exito fue reemplazada por la iluminación de ser un principiante otra vez. Me liberó y entré en una de las etapas más creativas de mi vida. Durante los siguientes cinco años, fundé una compañia llamada NeXT, otra empresa llamada Pixar, y me enamoré de una asombrosa mujer que se convirtió en mi esposa. Pixar continuó y creó la primera película en el mundo animada por ordenador, Toy Story, y ahora es el estudio de animación de más éxito a nivel mundial. En un notable giro de los hechos, Apple compró NeXT, regresé a Apple y la tecnología que desarrollamos en NeXT constituye el corazón del actual renacimiento de Apple.

Con Laurene tenemos una maravillosa familia. Estoy muy seguro de que nada de esto habría sucedido si no me hubiesen despedido de Apple. Fue una amarga medicina, pero creo que el paciente la necesitaba. En ocasiones la vida te golpea con un ladrillo en la cabeza. No perdáis la fe. Estoy convencido que lo único que me permitió seguir fue que yo amaba lo que hacía. Tenéis que encontrar lo que amáis. Y eso es tan válido para el trabajo como para el amor. El trabajo llenará gran parte de vuestras vidas y la única manera de sentirse realmente satisfecho es hacer aquello que creéis que es un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amar lo que se hace. Si todavía no lo habéis encontrado, seguid buscando. No os detengáis. Al igual que con los asuntos del corazón, sabréis cuando lo habéis encontrado. Y al igual que cualquier relación importante, mejora con el paso de los años. Así que seguid buscando. Y no os paréis.

La tercera historia es sobre la muerte. Cuando tenía 17 años leí una cita que decía algo parecido a "Si vives cada día como si fuera el último, es muy probable que algún día hagas lo correcto". Me impresionó y en los últimos 33 años, me miro al espejo todas las mañanas y me pregunto: "Si hoy fuera en último día de mi vida, ¿querría hacer lo que estoy a punto de hacer?" Y cada vez que la respuesta ha sido "no" varios días seguidos, sé que necesito cambiar algo.

Recordar que moriré pronto constituye la herramienta más importante que he encontrado para tomar las grandes decisiones de mi vida. Porque casi todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el temor a la vergüenza o al fracaso todo eso desaparece a las puertas de la muerte, quedando solo aquello que es realmente importante. Recordar que vas a morir es la mejor manera que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo. No hay ninguna razón para no seguir a tu corazón.

Casi un año atrás me diagnosticaron cáncer. Me hicieron un escáner a las 7:30 de la mañana y claramente mostraba un tumor en el páncreas. ¡Ni sabía lo que era el páncreas! Los doctores me dijeron que era muy probable que fuera un tipo de cáncer incurable y que mis expectativas de vida no superarían los seis meses. El médico me aconsejó irme a casa y arreglar mis asuntos, que es el código médico para prepararte para morir. Significa intentar decir a tus hijos todo lo que pensabas decirles en los próximos 10 años, en unos pocos meses. Significa asegurarte que todo esté finiquitado de modo que sea lo más sencillo posible para tu familia. Significa despedirte.

Viví con ese diagnóstico todo el día. Luego por la tarde me hicieron una biopsia en que introdujeron un endoscopio por mi garganta, a través del estómago y mis intestinos, pincharon con una aguja el páncreas y extrajeron unas pocas células del tumor. Estaba sedado, pero mi esposa, que estaba allí, me contó que cuando examinaron las células en el microscopio, los doctores empezaron a llorar porque descubrieron que era una forma muy rara de cáncer pancreático, curable con cirugía. Me operaron y ahora estoy bien. Es lo más cerca que he estado a la muerte y espero que sea lo más cercano por unas cuantas décadas más.

Al haber vivido esta experiencia, puedo contarla con un poco más de certeza que cuando la muerte era puramente un concepto intelectual: Nadie quiere morir. Incluso la gente que quiere ir al cielo, no quiere morir para llegar allá. La muerte es el destino que todos compartimos. Nadie ha escapado de ella. Y es como debe ser porque la muerte es muy probable que sea la mejor invención de la vida. Es su agente de cambio. Elimina lo viejo para dejar paso a lo nuevo. Ahora mismo, vosotros sois lo nuevo, pero algún día, no muy lejano, seréis los viejos. Y seréis eliminados. Lamento ser tan trágico, pero es cierto. Vuestro tiempo tiene límite, así que no lo perdáis viviendo la vida de otra persona. No os dejéis atrapar por dogmas, no viváis con los resultados del pensamiento de otras personas. No permitáis que el ruido de las opiniones ajenas silencie vuestra voz interior. Y más importante todavía, tened el valor de seguir vuestro corazón e intuición, porque de alguna manera ya sabéis lo que realmente queréis llegar a ser. Todo lo demás es secundario.

Cuando era joven, había una asombrosa publicación llamada The Whole Earth Catalog, una de las biblias de mi generación. Fue creada por un tipo llamado Steward Brand no muy lejos de aquí, en Menlo Park, y la creó con un toque poético. Fue a finales de los 60, antes de los ordenadores personales y de la edición mediante microcomputadoras. Se editaba usando máquinas de escribir, tijeras y cámaras Polaroid. Era como Google en tapas de cartulina, 35 años antes de que apareciera Google. Era idealista y rebosante de hermosas herramientas y grandes conceptos. Steward y su equipo publicaron varias ediciones del The Whole Earth Catalog y luego, cuando seguía su curso normal, publicaron la última edición. Fue a mediados de los 70 y yo tenía vuestra edad. En la contraportada de la última edición, había una fotografía de una carretera en medio del campo a primera hora de la mañana, similar a una en la que estaríais haciendo dedo si fuérais así de aventureros. El pie de foto decía: "Seguid hambrientos. Seguid alocados". Fue su mensaje de despedida. Siempre lo he deseado para mí. Y ahora, cuando estáis a punto de graduaros para empezar de nuevo, es lo que os deseo. Seguid hambrientos. Seguid alocados".

EL gran maestro que me enseñó y ya está de viaje por el centro de la Galaxia. http://www.udea.edu.co/wps/portal/udea/web/inicio/udea-noti...